Sin pérdida de peso
El cierre hermético evita la pérdida de líquidos y grasas.
El objetivo principal es crear una atmósfera libre de Oxígeno y de esta forma retardar el accionar de las bacterias, hongos que contiene el producto a envasar, manteniendo éste todas sus cualidades (color, sabor y aroma) por largo tiempo.
Se utiliza una mezcla de gases que compensan la presión atmosférica dentro del envase con la exterior (presión ambiente), esto evita que el producto se aplaste.
Ejemplo de productos envasados en atmósfera controlada: sándwiches, pizzas, pizzetas, panqueques, budines, bizcochuelos, milanesas de soja, pastas, quesos con “ojos” tipo gruyere, verduras, comidas preparadas.